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mercredi 5 mars 2014

Morriña

      Pienso en ti cada día. Un nombre, un paisaje, una canción... todo me recuerda a ti. Cuento las semanas, los meses desde que me fui y me aguanto. No me queda otro remedio. A veces lloro al ver esas fotos, pero enseguida me río al pensar en las tonterías que hiciste y dijiste. No sabes cuanto te extraño. Vivir tan lejos de ti es como si me clavaran un puñal en la espalda. Ojalá pudiera verte más a menudo. Abrazarte cuando estés triste, reírnos a carcajadas, contarte mil cosas. Quiero comer bocadillos, tortilla de patata, beber cacaolat, comprar chuches en el Rincón, salir todas las noches de juerga y volver a las seis de la madrugada. Quiero sentir el cierzo que me congela hasta los hueso. Quiero volver a Zaragoza, quiero volver a casa.  



Grafiti en Gerona 
T'estimo

mercredi 10 juillet 2013

Retour en France

   Ces dix derniers mois sont passés si vite... Je n'ai pas vu le temps passer. J'ai du mal à réaliser que tout soit terminé. Cela fait à peine cinq jours que je suis rentrée en France, et tout me semble irréel. J'ai laissé une partie de moi à Saragosse. A présent, je repense à toutes les personnes qui m'avaient dit juste avant mon départ que je ne voudrais pas repartir de là-bas. C'était vrai. En septembre, jamais je n'aurais cru ça possible. Mes amis et ma famille m'ont permis d'oublier ce que j'avais perdu en partant. J'ai d'ailleurs renoué des liens avec mon père et ma sœur. Jamais je n'oublierai tout ce qui s'est passé, je ne regrette absolument rien. Ça aurait été une grosse erreur que de ne pas vivre cette expérience. Bien que les premiers mois aient été difficiles, j'en garde un très bon souvenir. Tout le monde devrait partir en Erasmus. Ce séjour m'a définitivement guérie. Si je pouvais remonter le temps, je revivrais plusieurs fois cette année sans rien changer. 


Playa Sant Pol, Gerona

Últimos momentos en Zaragoza

    El 27 de junio, celebramos mi cumple con antelación y nos despedimos los unos de los otros. Era la última noche que pasamos juntos. Comimos muy bien, nos reímos como siempre, o casi... La verdad que estábamos un poco tristes al pensar en todo lo que habíamos vivido a lo largo del año. Despedirse de sus amigos no resulta nada fácil. Algunos se echaron a llorar, yo no. Quizás no me daba cuenta de que nos estábamos despidiendo. Tal vez porque todavía no me iba de España. Pero sí que sentí un cosquilleo desagradable en el estomago en aquel momento.     
    Al día siguiente, quedamos en la Universidad para ver las notas de gramática. Hacía mucho sol así que nos animamos un poco. Luego nos despedimos de D. y el resto nos fuimos a comer a La Pelouse. Lo pasamos genial, sacamos fotos, y comimos bien (para variar). Del calor que hacía, decidimos ir al Parque Grande. Antes esperamos a las chicas porque querían ponerse el bañador. Al cabo de un rato, llamó el padre de M. para avisarla de que ya había llegado. Ya tenía que irse... Todavía no me daba cuenta. La abracé, le dije adiós. I. se echó a llorar, como si estuviera llorando en mi lugar. Se fue, y nos fuimos los seis al parque. Nos quedamos unas horas a tomar el sol. Yo tenía que volver a casa para hacer las maletas y necesitaba estar sola para pensar o quizás para no pensar. Me sentía rara. Me despedí de E. y M.  
    El 30 por la tarde, nos fuimos los cuatro a dar un paseo por el Parque Delicias. Pero sin los demás, no era lo mismo. Nos quedamos un rato y como tenía hambre, decidí volver a casa. I. me acompañó y quedamos sobre las 22h30. Tenía que coger el autobús a las 2h35 de la madrugada. Estaba muy nerviosa. Siempre me ponen nerviosa los viajes. Así que vinieron a casa sobre las 23h45 y salimos a medianoche. Me ayudaron a coger las bolsas y las maletas y esperaron conmigo hasta que llegó el autobús. Charlamos y nos reímos un poco. Me alegro de que me hayan acampanado, ya no me sentía sola. Me despedí de ellos, los abracé muy fuerte y subí al autobús, rumbo Gerona. Como estaba agotada, me dormí enseguida y no tuve tiempo de darle más vuelta... 

En el Parque Grande 

mercredi 5 juin 2013

Fin de estancia Erasmus

     Esta estancia en Zaragoza me ha cambiado. Ahora veo las cosas desde otro punto de vista. Me siento más fuerte, más alegre, más libre. Aprendí a despabilarme, a estar sola, a tener iniciativa. Estoy orgullosa. Me alegro de todo lo ocurrido, así se aprende. Hace poco, todos hemos recibido un correo de la Universidad, informándonos de que se acaba nuestra estancia  Erasmus. El tiempo pasa volando... Pero aún nos quedan tres semanas. Tres semanas de exámenes. Sólo tres semanas.  Así que esos últimos días, he experimentado sentimientos contradictorios. Nostalgia y alegría, tristeza e impaciencia. Echo de menos a mi hermana, a mi hermanito y a mi pueblo. A veces me gustaría regresar a Francia lo antes posible, y al mismo tiempo, no quiero irme de España, despedirme de mis amigos y de mi padre. Pero al final, estemos donde estemos, hay siempre alguien a quien añorar. 

Bandera de la Comunidad Valenciana 

dimanche 7 avril 2013

Los compañeros de piso

    Al principio pensaba que sería guay vivir con españolas y hablar castellano en casa todos los días. (Antes lo hablaba sólo con mi padre y mi hermana.) Me equivocaba. Tengo buenos recuerdos y mis compañeras son majas, pero vivir con otros Erasmus de otras nacionalidades resulta más divertido, más cómodo y eso no impide practicar la lengua. 
    Desde septiembre hasta finales de noviembre, viví con una alemana de 23 años que era Erasmus como yo. Nos llevamos muy bien enseguida. Es una de las personas más encantadoras que encontré en toda mi vida, realmente es una joya, y la echo de menos. Salimos de fiesta juntas, nos reímos, hablamos de chicos (para variar) y sobretodo,  me apoyó cuando estaba triste. Lo pasamos muy bien durante tres meses. Pero se fue del piso porque no se llevaba bien con la compañera española. Es una lástima. Por lo menos nos conocimos y agradezco el destino o lo que sea por ello. 

Paseo de la Independencia, cerca de casa

Antes de las Navidades

    Unos días antes de las Navidades, instalaron en la Plaza del Pilar un belén enorme con árboles y pequeñas casas. Incluso había burros y camellos. Un mogollón de gente esperaba para entrar, peor aún que en un parque de atracciones. Me gustó mucho ese ambiente de fiesta. Las calles llenas de gente, de músicos, de alegría. Comimos un algodón de azúcar y una manzana de caramelo mientras estábamos paseando. Luego echamos un vistazo al mercado de la Plaza. Ahí mismo compré un regalo de Navidad para mi hermanita, un Llamador de Ángeles. El colgante es una esfera redonda de plata, en la cual se encuentran pequeños trozos de plata que al chocar crean un sonido. Este sonido atrae a los ángeles y pues buena suerte. Parece que le gustó el regalo a mi hermana, y me alegro. Si pudiera regresar el tiempo atrás, repetiría aquel momento varias veces. 


samedi 6 avril 2013

Les premiers jours

    Les début sont assez difficiles. On se sent seul et perdu. On a même parfois envie de rentrer et de tout laisser tomber. Mais c'est une expérience incroyable qu'il faut prendre le temps d'apprécier, et peu à peu les choses s'arrangent. On apprend à connaître ses colocataires, on choisit ses cours (ne surtout pas désespérer, c'est difficile mais pas impossible), on visite la ville et on y trouve ses repères. On découvre les soirées Erasmus et son ambiance très particulière. Tout le monde se parle car le simple point commun d’être Erasmus est une excuse pour sympathiser. J'ai découvert cette ambiance avec ma colocataire allemande et j'en garde de très bons souvenirs. Mais je ne me sentais pas à ma place, jusqu'au jour où je les ai rencontrés. Au début on était trois, puis le groupe a fini par s'agrandir et on est à présent huit, que des français. Ce sont les souvenirs que j'ai avec eux qui m'ont le plus marquée et que je n’oublierai jamais. 

El Pilar 

dimanche 31 mars 2013

Le départ

    Le 11 septembre 2012, j'ai pris l'avion à l'aéroport de Beauvais, direction Saragosse. J'étais très enthousiaste à l'idée de découvrir la ville et mes colocataires. Ce n'était pas la première fois que je partais en Espagne, mais c'était bel et bien la première fois que j'allais y vivre pendant un an. Je ne connaissais d'ailleurs pas du tout Saragosse. Je suis arrivée dans la soirée. L'une de mes colocataires espagnoles était déjà là depuis la veille. Elle m'a très gentiment accueillie et fait visiter l'appartement. On a parlé presque toute la soirée, c'était très chouette. À partir de ce jour, une nouvelle vie commençait. Il fallait tout construire, tout apprendre.

Despedirse de la familia y de los amigos no resulta nada fácil. Y a veces nos arrepentimos de habernos ido. Pero ese sentimiento sólo se experimenta cuando uno se ha ido de casa. 

El puente de piedra y la Basílica del Pilar